Bob Dylan cumple setenta años. No quiero ser oportunista pero la efeméride merece mi obligado y sincero homenaje. Y miren que he de reconocer que de jovencito (hablo del siglo pasado, que es el de Dylan) la música del de Minnesota me parecía pesada y tediosa pero el tiempo, que todo lo cura, me enseñó a amarla.
Análisis de su figura los tenemos, hoy, de todos los gustos; desde sus filtreos con la heroína, pasando por su reconocimiento como icono sexual, su viaje del antisistema al cristianismo puro, su inmensa obra musical y literaria, etc... Debo dejar esa labor para otros. Dylan es uno y muchos, es un símbolo y a los símbolos sólo queda admirarlos.
Por lo que a mí respecta, indudablemente debo preocuparme. De entre sus canciones, empecé adorando Times They Are a-Changing para acabar abrazado a Forever Young y es que los años no perdonan a nadie, excepto a Bob Dylan, claro.
http://youtu.be/9sldgunY3Fw

Sabio análisis biográfico gran Magister. Como todos tus anteriores artículos, al leer este texto me he quedado anonadado. Esperando con ansia más efemérides con su correspondiente análisis....
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