domingo, 12 de junio de 2011

Héroes II. Abebe Bikila, el emperador descalzo

   



    Posiblemente cuando Abebe Bikila cruzó victorioso el Arco de Constantino la noche del 10 de septiembre de 1960 no era consciente de que la historia del deporte y de buena parte de los esquemas sociales habían cambiado para siempre. El etíope, primer campeón olímpico africano, vencía en la Maratón de los Juegos de Roma, lanzando al mundo el grito de un continente que proclamaba su identidad y su cultura. Para la eternidad quedó la imagen de atleta descalzo que desafiaba el poderío del deporte occidental. Bikila recorrió en su triunfo la Vía Apia dejando a sus espaldas el Obelisco de Axum expoliado a Etiopía en 1937(devuelto en 2008), no hubo revancha, para él sólo era deporte.
   No se confundan, el abisino, miembro de la guardia del emperador Haile Selassie, aplicó modernos métodos de entrenamiento consiguiendo un depurado estilo. De esa forma superó a los mejores de su tiempo como el ruso Popov, el marroquí Radi o el neozelandés Mcguee. Sin zapatillas, como él  estaba acostumbrado, imortalizó, en la ciudad eterna, uno de los momentos más sublimes de la historia reciente. La gesta del atleta descalzo no terminó en Roma, volvió a ganar "la prueba de Filipides" en los Juegos de Tokio, en 1964, sólo seis semanas después de una operación de apendicitis.
    Abebe Bikila fallecía en 1973 en Adís Abeba, tras más de tres años padeciendo las secuelas de un accidente automovilístico. Para la infinitud queda su recuerdo inmortal. Al repasar su vida, la simpleza de algunos lleva, en ocasiones, a contemplar a Bikila como un hombre primitivo. Pura ignorancia, los sabios comprenden que sobre las estrellas se corre descalzo.
http://youtu.be/9pp1bcSC__k

1 comentario:

  1. Como siempre me has dejado anonadado.Este blog debería ser de obligada lectura en todos los institutos...

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